La vuelta de Mou a casa
Pocas veces se produce lo que ayer pudimos vivir en un campo de fútbol. Un ex entrenador aclamado y querido más que el propio. Ayer se jugaba más que el mejor partido de esta jornada de octavos de final de la Champions, ayer también se jugó el partido con más morbo de esta edición. Esto es lo que debió sentir Ancelotti ayer cuando José Mourinho visitó Stanford Bridge ayer por la noche para que su equipo, el Inter, disputara los octavos de final de la liga de campeones.
Ambos clubes disputaban el “partido del morbo”, un interés que se centraba en mayor parte en los banquillos de los dos equipos, donde se veían las caras viejos conocidos tanto del campeonato inglés como del italiano. Además tras la victoria del Inter en el partido de ida por la mínima el partido de ayer tenía mucho más interés.
Mourinho salió vencedor en su vuelta a Stamford Bridge, recordando a Abramovich que el dinero no da la felicidad. Etoo y Sneijder, decisivos en la victoria de los interistas ante el Chelsea (0-1) con un solitario gol del camerunés. Los londinenses se quedan un año más sin poder levantar la “Orejona” y ya van muchos años sin hacerlo.
Una enorme expectación acogió al portugués José Mourinho, quien regresó con su Inter a Stamford Bridge, un estadio en el que todavía se le idolatra, para hundir al Chelsea con un 0-1, obra del ex barcelonista Samuel Eto’o, y meter al once italiano en los cuartos de final de la Liga de Campeones. Tanto se le idolatra al portugués que solo hubo que observar el inicio del choque donde todos los jugadores blues que había tenido a sus ordenes Mourinho fueron pasando uno por uno a saludar a su antiguo entrenador.
Mención especial para dos de los grandes pesos pesados del equipo de Londres. Terry y Lampard se fundieron en un abrazo con el entrenador y demostraron el buen rollo que existe todavía entre ellos. No obstante el propio Mou dijo “Frank Lampard es sin duda ninguna el mejor profesional que he dirigido en toda mi carrera”. El propio entrenador portugués ya ha intentado hacerse con sus servicios no solo este año, sino desde que llego a San Siro.
Al final del partido y después de haber dado una lección de fútbol impresionante a su rival Mou se marchó bajo una ovación cerrada y sin hacer ruido, con lo que es Mourinho seguro que le costó. En rueda de prensa dijo: “Me siento feliz, no por haber ganado a este equipo, sino por haber pasado, jamás me alegraré de ganar a este equipo”. ¿Será una declaración de intenciones? Yo diría que si.
Un saludo Premier. The show must go on.










