Una apuesta clara por la cantera.
No cabe duda que la profesión de entrenador de fútbol es una de esas profesiones de alto riesgo, no corre peligro tu integridad física pero tu puesto de trabajo siempre está en entredicho, sometido a una prueba de fuego semana tras semana. Hasta hace algunos años se decía que en Inglaterra la estancia de los técnicos en los banquillos siempre eran muy duraderas, que allí a los entrenadores no se les despedía así como así, ahora esa tradición ha cambiado radicalmente y exceptuando algunos clubes como el Arsenal o el United que siguen confiando en sus managers, es difícil ver a entrenadores varias temporadas seguidas en un mismo banquillo.
El caso de Gerard Houllier es muy peculiar. No solo sustituía a uno de los mejores entrenadores Premier, Martin O´neill, si no que está arriesgando y mucho en su primer año en el banquillo del villa. Sin demasiado presupuesto, ya que los de Birminghan no son uno de los clubes que más dinero se gastan en fichajes precisamente, su apuesta por futbolistas jóvenes y de la cantera es más que notoria, uno de ellos, a los que ha dado su total confianza y ha hecho que entre de lleno en la élite de la liga inglesa es Marc Albrighton.
Como la mayoría de jugadores Marc Albrighton empezó a darle patadas a un balón en el equipo de su ciudad. Muy pronto se dieron cuenta los cazatalentos ingleses de sus enormes condiciones y con apenas 8 años ya eran dos las canteras de clubes importantes las que lo pretendían, por un lado el West Bromwich Albion, por el otro el Aston Villa. Marc se decidió por la oferta de los villanos y en sus escalafones inferiores se ha ido consagrando como una de las promesas más a tener en cuenta del fútbol inglés en los próximos años. En la temporada 2008-2009 ya debutó con el primer equipo en un encuentro perteneciente a la extinta Copa de la UEFA. Con la selección inglesa ha sido internacional sub-20 y ya ha debutado también con la sub-21
Se trata de un extremo que también puede desenvolverse en la mediapunta, por detrás del delantero. Sin una gran presencia física, 1,75 metros de altura y unos 67 kg de peso aproximadamente, brilla con luz propia cuando tiene el balón cerca de sus botas, ya que está dotado de una excepcional técnica individual, le gusta encarar y una de sus principales virtudes es el regate buscando siempre el desbordar ya sea utilizando su quiebro o su velocidad. Pese a su juventud demuestra mucha calma en todas sus acciones y no acostumbra a precipitarse.
En Villa Park estarán pensando aquello de que no hay mal que por bien no venga, porque la venta al Manchester City de uno de los pilares en los últimos años como ha sido James Milner seguramente propiciará que este joven talento se afianze en el primer equipo de los villanos.
La apuesta de Houllier por los jóvenes talentos es clara. ¿Necesidad o creencia en este tipo de jugadores? No lo sabemos. Lo que está claro es que el Villa está apostando y fuerte por esta clase de futbolistas. Destacaremos entre ellos a: Jonathan How, Chris Herd o Barry Bannan.
Un saludo Premier. The show must go on.










