Maldito segundo 36.

Imaginaos por un momento que llevaseis durante meses esperando el estreno de una película o de un buen libro (fiebre en las gradas o historias del calcio); y de repente, nada más empezar, supiésemos quien es el protagonista, veis que el bueno muere o entendéis perfectamente lo que va a suceder de aquí al final. ¿Con que sensación os quedaríais? Pues esa es la sensación que muchos tuvimos el domingo.

La sensación fue de decepción y de tristeza. Si estuviésemos en un cine, más de uno se habría ido; y si hubiese sido un libro, más de uno lo hubiese mandado de vuelta a una tienda, o se lo hubiese regalado a ese amigo, compromiso o primo al que no sebes que regalar.

Todos los que el domingo nos sentamos a ver el partido, supuestamente más importante de la temporada de la liga inglesa, en el segundo, si he dicho bien, en el segundo 36, ya sabíamos que iba a pasar de sobra.

Javier Hernández, futbolísticamente conocido como “Chicharito”, sentenció el partido en ese preciso momento, en el segundo 36. No es que el árbitro, el señor Howard Webb, pitara el final, ni que se apagara la luz del estadio, si no que el partido todos sabíamos que había terminado.

ManchestervsChelsea2008

 

 Lo sabíamos por varios motivos:

1- La falta de intensidad mostrada por el Chelsea desde el minuto 1, o incluso antes.

2- La falta de agresividad de un equipo que se está jugando la liga, después de un año horrible y se deja sorprender de una manera absurda por un jugador tan preocupante como el mejicano.

 3- El poco juego que puede ofrecer un centro del campo formado por Lampard, muy debajo de su nivel, Essien, jugador de indudable entrega pero dudable calidad y Obi Mikel, jugador que no se a quien ha engañado para seguir vistiendo la camiseta “blue”. Todo esto aderezado de la poca movilidad de los de arriba.

4- La presencia de un jugador inútil en el campo, Salomón Kalou y del gran fichaje en el banquillo, Fernando Torres. ¿Para que salió Kalou? ¿Puede Torres por mucho dinero que valga ganar un partido en 20 minutos? ¿No debería haber jugado este partido desde el principio o por lo menos algo más?

5- La inoperancia del entrenador. En plenas elecciones en las comunidades autonómicas de España, se me ocurres eso de “Ancelotti, vete ya”. Otro día más el técnico trasalpino fue inoperante desde su parcela. ¿Alguien entendió los cambios?

6- Sobre todo porque el United, si que es un equipo consistente, que no pierde ni un solo segundo la concentración y salga quien salga cumple.

Cuando pasa todo esto, cuando se tiene toda la ilusión de ver un gran espectáculo, de llorar, reír o emocionarse con un buen libro o de salir de un cine sabiendo que era esto lo que esperaba de una buena película y te llevas tal decepción, se siente un vacío tan inmenso que nada lo logra llenar. Y en todo el domingo ni yo, ni mi acompañante, un futuro hombre casado, supimos como rellenarlo. Solo me queda decir desde aquí: ¿Por qué lo hiciste Chelsea? ¡Enhorabuena Manchester!

Un saludo Premier. The show must go on.

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