La resurección del Arsenal.

Cuando empezó esta temporada parecía que el Arsenal, con lo que había vendido y lo que había comprado estaría abocado a sufrir. La venta de Cesc, por petición propio del jugador no porque el club quisiera venderle, y la salida de otro jugador más al City como fue Nasri, provocaron las primeras señales de alarma.

Al principio fue así y resultado tras resultado el equipo se fue hundiendo. Hubo incluso partidos sonrojantes como el que se jugó contra en Manchester United en el que el equipo parecía que acabaría con un final muy infeliz. Ocupó durante semanas los puestos de descenso y en la Champions parecía que diría adiós muy pronto.

Para echarle más leña al fuego Ramsey, uno de los jugadores llamados a marcar una época en el equipo y uno de los jugadores que tenía que ayudar a hacer olvidar a Cesc se lesionó de gravedad, poniendo más dificultad al equipo.

El partido contra el Manchester parecía principio y fin del Arsenal, pero con este partido llegaron los fichajes y después algunos resultados que le dieron aire y confianza al equipo.

Ha costado salir y creo que aunque los guuners han salido, me parece tarde para poder llegar a la pelea por el título y más con un City cada vez más enchufado en el campeonato. El Arsenal ahora peleará con Tottenham, Newcastle, Chelsea y Liverpool por meterse en Europa dado que United y City serán fijos.

El máximo culpable de toda esta remontada tiene nombre y apellidos no es ningún otro que el delantero holandés Robin Van Persie. Robin no es para nada santo de mi devoción pero a César lo que es del César. Van Persei ha mantenido al Arsenal, a base de goles arriba y ha dado el paso adelante que muchos hemos  pedido desde que juega en el Emirates. Parece un jugador nuevo, comprometido y luchador, capaz de contagiar al resto de sus compañeros. Se ha convertido, salvando las distancias, en el buque insignia de un equipo que desde la marcha de Henry y más actualmente con la de Cesc lo había perdido.

Hablando de Henry, mucho se ha rumoreado en las últimas horas sobre la posibilidad que Thierry Henry vuelva al Arsenal, lugar del que nunca debió marcharse. No se sabe en calidad de que podría regresar la megaestrella francesa, se baraja la posibilidad de jugador, entrenador o ayudante del entrenador. La noticia ha saltado como una bomba en las proximidades del Emirates y la gente empieza a estar  emocionada con la posibilidad de su vuelta. Todos los que seguimos la Premier y conocemos a Henry sabemos lo que Tity significa para el Arsenal y lo que su vuelta supondría.

Para más información, el Arsenal es el único equipo de la liga inglesa en clasificarse para los octavos de final de la Champions Leage, algo quen equipos enormes como ManU, City no pueden decir.

Un saludo Premier. The show must go on.

La resurección del Arsenal.

Cuando empezó esta temporada parecía que el Arsenal, con lo
que había vendido y lo que había comprado estaría abocado a sufrir. La venta de
Cesc, por petición propio del jugador no porque el club quisiera venderle, y la
salida de otro jugador más al City como fue Nasri, provocaron las primeras
señales de alarma.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Al principio fue así y resultado tras resultado el equipo se
fue hundiendo. Hubo incluso partidos sonrojantes como el que se jugó contra en
Manchester United en el que el equipo parecía que acabaría con un final muy
infeliz. Ocupó durante semanas los puestos de descenso y en la Champions
parecía que diría adiós muy pronto.

Para echarle más leña al fuego Ramsey, uno de los jugadores
llamados a marcar una época en el equipo y uno de los jugadores que tenía que
ayudar a hacer olvidar a Cesc se lesionó de gravedad, poniendo más dificultad
al equipo.

El partido contra el Manchester parecía principio y fin del
Arsenal, pero con este partido llegaron los fichajes y después algunos
resultados que le dieron aire y confianza al equipo.

Ha costado salir y creo que aunque los guuners han salido, me parece tarde para poder llegar a la
pelea por el título y más con un City cada vez más enchufado en el campeonato.
El Arsenal ahora peleará con Tottenham, Newcastle, Chelsea y Liverpool por
meterse en Europa dado que United y City serán fijos.

El máximo culpable de toda esta remontada tiene nombre y
apellidos no es ningún otro que el delantero holandés Robin Van Persie. Robin no
es para nada santo de mi devoción pero a César lo que es del César. Van Persei
ha mantenido al Arsenal, a base de goles arriba y ha dado el paso adelante que
muchos hemos  pedido desde que juega en
el Emirates. Parece un jugador nuevo, comprometido y luchador, capaz de contagiar
al resto de sus compañeros. Se ha convertido, salvando las distancias, en el
buque insignia de un equipo que desde la marcha de Henry y más actualmente con
la de Cesc lo había perdido.

Hablando de Henry, mucho se ha rumoreado en las últimas
horas sobre la posibilidad que Thierry Henry vuelva al Arsenal, lugar del que
nunca debió marcharse. No se sabe en calidad de que podría regresar la
megaestrella francesa, se baraja la posibilidad de jugador, entrenador o
ayudante del entrenador. La noticia ha saltado como una bomba en las
proximidades del Emirates y la gente empieza a estar  emocionada con la posibilidad de su vuelta.
Todos los que seguimos la Premier y conocemos a Henry sabemos lo que Tity
significa para el Arsenal y lo que su vuelta supondría.

Un saludo
Premier. The show must go on.

La resurección del Arsenal.

En los campos de Flandes. 11-11-11.

Hoy es un día especial 11-11-11, tan especial que es hasta mi cumpleaños, pero hoy os voy a contar una de las historias más emotivas de la humanidad. El fútbol es tan grande que abarca todo, incluso uno de los mayores desastres de la historia.

Al teniente coronel John McCrae se le partió el alma en dos cuando recibió la amarga noticia de que su amigo y exalumno de la academia militar, Alexis Helmer, había caído en el frente de Ypres, en las praderas sembradas de trincheras del oeste de Flandes. Era el 2 de mayo de 1915. La Primera Guerra Mundial no había hecho más que estallar y aún quedarían tres duros y larguísimos años hasta la firma del armisticio. McCrae, a cargo de un hospital de campaña, afrontó con entereza la pérdida de su joven colega. Se dice que fue la tarde del día en el que habían enterrado el cuerpo de Helmer. McCrae, recogido en sí mismo y reflexionando sobre lo que aún estaba por llegar, se sentó en un momento de descanso frente a la campiña que hacía las veces de improvisado cementerio de guerra. Fue allí, observando la monotonía del paisaje que ofrecían las cruces erigidas en memoria de muchos de sus compañeros y amigos, donde observó como la explosiva primavera ofrecía un inoportuno guiño a lo terrible de la situación bélica. Entre aquellas cruces, desafiando al tétrico panorama, asomaban unas manchitas rojas salpicando el verde del prado. Eran amapolas. Inocentes amapolas. Ajenas al drama bélico, las delicadas flores salpicaban de pequeñas gotas rojas hasta allá donde alcanzaba la vista del teniente coronel. No eran pétalos, eran las gotas de la sangre derramada en los campos de Flandes. Así lo entendió McCrae y así lo plasmó en apenas quince versos.

Quince versos que hoy, casi un siglo después de haber sido escritos, siguen contando con una vigencia plena. No es tanto por su nivel literario, sin duda discutible, sino por su valor simbólico. Las amapolas a las que hacía referencia McCrae en su desesperado poema pasaron a convertirse en el símbolo del Remembrance Day (El día del recuerdo), día en el que se recuerda, en los países miembros de la Commonwealth, a todos los caídos en el frente de batalla desde aquella Primera Guerra Mundial. Y tal fecha coincide con el 11 de noviembre. El mismo día en el que, hace hoy 93 años, se firmó el armisticio que ponía fin al primer gran conflicto armado del siglo XX.

La amapola, símbolo del 11 de noviembre, en recuerdo a los caidos.

La amapola, símbolo del 11 de noviembre, en recuerdo a los caidos.

Convertida en todo un símbolo social en Inglaterra, el fútbol no es ajeno a la imagen de la pequeña amapola de fieltro o papel en la solapa. Lo habrán podido ver en las últimas jornadas de la Premier League. Lo que empezó siendo una costumbre entre algunos entrenadores y cuerpos técnicos ha acabado extendiéndose a los terrenos de juego desde hace un par de temporadas. Raro es el club que no ha lucido la poppy (amapola) en sus camisetas. Nadie ha querido quedarse al margen de una celebración que entronca directamente con lo que muchos han querido ver como la lucha de sus antepasados por la defensa de los derechos y las libertades. Es el respeto por el honor de los que dieron su vida en la defensa, equivocada o no, de un país. Algo con fortísimo arraigo en los países anglosajones pero que en una España con un concepto de identidad nacional no tan bien definido no termina de ser visto de la misma manera.

Pero a la repentina, al menos en el mundillo futbolero, fiebre por la poppy le ha salido un contrincante peleón. La Football Association inglesa había anunciado en días pasados su intención de que el combinado de Inglaterra luciera en su camiseta oficial un parche conmemorativo con la imagen de la amapola, al estilo de lo que ya han venido haciendo los clubes en la competición liguera. Pero la idea se topó con la inicialmente inflexible oposición de la FIFA: si los futbolistas ingleses saltaban al césped de Wembley con la amapola en sus uniformes, se establecería un precedente para iniciativas similares en cualquier rincón del planeta, poniendo en peligro la neutralidad del fútbol. Así pues, el árbitro del choque tenía la orden tajante y expresa de no dar comienzo al partido en el supuesto de que la FA desoyese la negativa de la FIFA a portar el emblema. Parece que al final mañana la FIFA dejará que cada uno se exprese como quiera y conmemore a sus antepasados si le apetece. Si no dejan que sea así será uno de los mayores errores de la historia del fútbol.

Dejemos que cada uno exprese lo que quiera, cuando quiera y como quiera.

 Un saludo Premier. The show must go on.

El entrenador que se convirtió en leyenda.

Ser entrenador en el mundo del fútbol es complicado, serlo de un equipo grande mucho más y permanecer muchos años en ese mismo club es casi una quimera. Sir Alex es capaz de aunar todas estas cosas imposibles y por ello es sin duda una de las mayores leyendas de la historia de este deporte, que en ocasiones es tan cruel con los entrenadores.

El 6 de noviembre de 1986, tras derrotar al Real Madrid en la final de la extinta Recopa con el Aberdeen y cuando muchos de nosotros todavía nos encontrábamos en la antigua EGB o dábamos nuestros primeros pasos, un joven entrenador escocés llegaba a uno de los equipos más famosos e históricos del mundo del fútbol. El Manchester United. Ese día aquel hombre y aquel club cambiaron su historia para siempre.

Alex Ferguson conquistando una de sus primeras Premier.

Alex Ferguson conquistando una de sus primeras Premier.

Martin Edwards, entonces máxima autoridad de los diablos rojos, mandó llamar a su despacho a Mike Edelson, uno de sus ayudantes: “Queremos contactar con Alex Ferguson y sondearle, pero no podemos levantar ningún tipo de sospecha. Así que llame al Aberdeen, ya que tiene acento escocés y pasará el filtro. Concierte una entrevista con Alex”. Edelson telefoneó, pasó el filtro y habló con Ferguson, pactando un lugar secreto de encuentro. Días después, dos emisarios del Manchester United se desplazaron a Escocia para, de noche y en una estación de servicio, acordar los términos del contrato. Ferguson, a horas intempestivas y en una gasolinera, se convertía en nuevo inquilino del banquillo de Old Trafford.

Puede que sus métodos no sean demasiado ortodoxos o que su fútbol en ocasiones sea rácano pero lo que sí que es cierto es que este entrenador ha cambiado la Premier y la Premier ha cambiado a su alrededor. El giro ha sido tan grande que cuando llegó el Liverpool era el equipo más grande y dominaba la liga. Ahora todo esto ha cambiado y el United domina con mano poderosa la liga. No se concibe una liga donde el ManU no esté en lo más alto y eso lo ha conseguido Sir Alex. Yno es solo por los títulos conseguidos: 35 títulos en 25 años son los logrados por Sir Alex. Más de una decena de Premier League, cinco FA Cup, dos Ligas de Campeones, una Recopa, una Intercontinental y un Mundial de Clubes.

Que yo sepa solo el francés GuyRoux, que estuvo en el Auxerre 44 años (1961-2005), tiene una mayor permanencia en un banquillo que Alex Ferguson.De los actuales entrenadores, tras sir Alex está otro técnico de la Premier League, el francés ArsèneWenger, que lleva en el Arsenal 15 años.

Muchos son los hombres que han estado a sus órdenes y todos se dividen entre los que consideran a Ferguson como un “padre” y los que lo consideran”un ser despreciable e inflexible”. Por sus manos ha pasado toda una generación de futbolistas británicos Bryan Robson, Norman Whiteside, Brian McClair, Mark Hughes, Paul Ince, Roy Keane y un francés de ciero carácter inglés, Eric Cantona.La metamorfosis del United se produjo con el fichaje de Eric Cantona, l’enfant terrible de la Premier, que dejó el Leeds United para mudarse a pastos más verdes, los de “El Teatro de los Sueños”.  Fue el propulsor de una generación conocida como los”Fergie boys” Nicky Butt, Paul Scholes, Ryan Giggs, los hermanos Neville y David Beckham, en un claro paralelismo con los míticos “Busby Babes”.

Los dos míticos entrenadores. Dos leyendas del United.

Los dos entrenadores de Leyenda. Sir Alex siempre ha admirado a Sir Matt.

Envuelto en el fragor de la batalla dialéctica, Ferguson no ha sido precisamente Bambi en el ecosistema de los banquillo de la Premier League. A pesar de ser respetado por su intachable hoja de servicios, Sir Alex nunca renegó de sus bajas pasiones a la hora de polemizar con otros entrenadores de elite.

Este entrenador odiado al principio de su carrera en Old Trafford, comparado hasta la extenuación con Sir Matt Busby,alma máter del club y plusmarquista de cariños y leyendas de los diablos rojos, ahora es venerado en un estadio donde los sueños si se hacen realidad. Ese estadio y ese club en agradecimiento a sus 25 años de trabajo intachable le premiará con una grada en su honor.

¡Felicidades Sir Alex y enhorabuena!

Un saludo Premier. The show must go on.

Un invitado sorpresa que quiere soñar.

Parece que este año hay equipos dispuestos a romper la monotonía de las ligas bipolares. Si en España este honor le corresponde al Levante. En Inglaterra hay un equipo que sin mucho ruido se ha encaramada en la parte de arriba de la clasificación.

Si te dicen que equipo crees que va a ganar la Premier nunca dirías que el Newcastle United FC. Dirías que el United, el City, Liverpool, Arsenal e incluso Tottenham pero nunca el Newcastle.

El Newcastle United FC es ya tercero en la Premier League tras ganar de forma cómoda al Stoke City FC a domicilio por 1-3. El equipo de Alan Pardew, uno de los entrenadores de moda de la liga, sigue invicto esta temporada. Cerró su sexta victoria en la presente Premier League gracias a tres goles de Demba Ba.

Alan Pardew, uno de los entrenadores de moda en Inglaterra.

Parece un sueño pero “las urracas” poco a poco y paso a paso se acercan a los puntos que le aseguran un año más permanecer en la Premier. Pero ¿Por qué no soñar? ¿Hasta dónde llegará el equipo de  St James’ Park? Ojala que muy lejos. No lo digo porque sea el Newcatle, daría igual si fuese otro equipo de los pequeños de Inglaterra. ¿A quién no le gusta ver a un equipo de este tipo en la parte alta?

Parte de la culpa de esta situación es de Alan Pardew un técnico con menos caché que muchos de los entrenadores de los grandes banquillos en la Premier, pero un entrenador que sabe que pedir y como pedírselo a sus futbolistas.

No me gusta destacar en un colectivo a un solo futbolista peor esta vez la ocasión lo merece. Uno de estos futbolistas tan grande es Cabaye capaz de cambiar la cara a un equipo de principio a fin. El ex Lille está haciendo todo bien en su primera temporada en Inglaterra y parece que pronto cambiará de aires si la cosa sigue así.

Cabaye, una de las grandes revelaciones de la liga.

Cabaye, una de las grandes revelaciones de la liga.

Muchos piensan que este Newcastle puede llegar a grandes cotas, como aquel equipo que capitaneaba Allan Shearer, otros creen que esto es flor de un día y que pronto pasará y el equipo de St James’ Park volverá a la mitad de la tabla donde le corresponde. Yo pienso que porque no soñar si es gratis y hasta que suceda porque no seguir soñando.

Un saludo Premier. The show must go on.

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