Luto en Manchester.
Supongo que los cimientos de una ciudad tan futbolística como Manchester se vieron removidos la semana pasada cuando los dos equipos de la ciudad quedaron apeados de la máxima competición continental. Lo del United es mucho más sorprendente incluso que lo del City. Es más sorprendente por entidad y por el grupo que tenía.
El equipo de sir Alex estaba encuadrado en un grupo con el Benfica, el Basilea y el Otelul Galati. En principio todo indicaba que el subcampeón de la Champions del año pasado se pasearía pero no fue así. El fútbol volvió a demostrar lo maravilloso que puede llegar a ser. Las posibilidades que había de derrotar el Basilea al United eran mínimas pero en el fútbol todo es posible y una vez más lo fue.
Lo grande de este deporte es, que con un equipo peor, se puede hacer, aunque sea alguna vez algo muy grande. El fútbol no son 11 tíos en calzoncillos corriendo detrás de un balón el fútbol es algo tan mágico que engloba todo lo mejor de la vida. Tiene pasión, orgullo, dramatismo, épica, tristeza, alegría, sorpresa, etc… Esto es lo que hace grande a este deporte y lo que hace posible que un gigante como el United caiga ante un equipo más pequeño como el Basilea.
La verdad que el Manchester en algunas cosas se lo tiene merecido. Ha empezado la competición jugando con suplentes y dejándose ir en muchas fases de los partidos. Cuando se ha querido dar cuenta se le ha ido la clasificación. El equipo de sir Alex deja la competición muy huérfana de uno de los grandes candidatos al triunfo final.
Por su parte la eliminación del City aunque sorprendente puede estar más justificada. Justificada por ser la primera vez que este equipo disputa una competición de tan alto nivel como esta y por estar en un grupo con equipos de mucha entidad. Sorprendente también porque un equipo con jugadores que serían titulares sin duda en cualquier equipo y que en su gran mayoría son internacionales por sus países caer eliminados a las primeras de cambio es algo sorprendente.
Al City se le ha hecho demasiado grande la competición y le ha costado demasiado entrar en ella. Cuando quiso entrar ya estaba totalmente eliminado. La clave han sido los dos partidos contra en Nápoles. El equipo de Walter Mazzarri ha sido mucho más que el equipo de
Mancini en sus dos enfrentamientos. Los napolitanos han sido un equipo con más ambición, con más coraje y con más espíritu que los citizens y al final la ambición y el espíritu en muchos casos supera al dinero.
A los dos equipos de Manchester les queda la Europa League donde nada más llegar ya se han convertido en los máximos favoritos. Es verdad que un título es un título pero este es demasiado pequeño para dos clubes que pusieron sus esperanzas al principio del curso futbolístico en la máxima corono del fútbol europeo.
El futbol vuelve a demostrar que la prepotencia en ocasiones se paga y que la ambición, el coraje y el entusiasmo son más grandes que los fajos de billetes. ¡Viva el fútbol!
Un saludo Premier. The show must go on










